miércoles, 16 de abril de 2008

Teorías paganas

Un día, viejo de andar sin encontrar respuestas, decidí optar por la paganería... después de todo, ese gran instrumento proclamado ciencia no hacía más que truncar mis sueños y experiencias.
Ese día comencé a entender más a mi madre quien siempre se dejó llevar por voces invisibles a mi conciencia. Me crié en un hogar normal en apariencia, pero dividido en sus creencias.
Mi padre era un escéptico labrador de macetas (jardinero) que pisa tierra firme y no deliraba con nada en su cabeza, las cosas como son era su lema... y las cosas eran lo que eran para él y no cabían los peros. Mi madre, una modista dedicada a vestir fantasmas se pasó su vida envuelta de magia.
Recuerdo que un día surgió en mi un despertar existencialista ¿a dónde nos vamos al morir? no debo haber tenido ni un metro veinte. Mis padre me miraban, se miraron... mamá tuvo la palabra y me dijo que al morir el alma sale del cuerpo, pero que seguimos siendo los mismos en otro plano de existencia, papá rió y me dijo que no era así, que la vieja delira a veces y me contó su versión, cuando morimos nos morimos y ya, simplemente dejamos de existir. Para que explicar el impacto que esto causó en mí ¿cómo se puede dejar de existir de un día para el otro?
No sé porque elegí creerle a él y no a ella... mi vida hubiese sido tan distinta.
Después me crucé con muchas mujeres como Adela (mi mamá) y creo que en general las mujeres son más receptivas a estas cosas... vienen con un instinto natural más escuchable... la percepción extrasensorial, la sensibilidad a flor de piel para darse cuenta de que algo está pasando pese a las caras que nada dicen... en la apertura a otras fórmulas de vida más armónicas.
Alguien dice, la tierra grita, miles de personas lo lloran... estamos frente a una crisis de civilización. Las teorías que creamos ya no sirven para consolar a nadie y muchas veces son usadas como excusas para causar daños.
Yo me digo que estoy en crisis, y sólo encuentro paz escuchando teorías más armónicas con lo que en realidad soy... un detestable pagano.